En los albores de la Era de los bits, las enormes máquinas llamadas ordenadores eran sólo conocidos por unos pocos, y en los cerrados ámbitos militares o de algunas universidades estadounidenses. Sin usuarios domésticos ni estudiosos de otras áreas, su complejo uso se reservaba a científicos e ingenieros conocedores del arte de programar. Entre ellos, lo habitual era intercambiar y mejorar los programas, compartiendo sus modificaciones (las llamadas "hacks"). Estos fueron los primeros "hackers" informáticos. En origen, el término se refiere a "una persona que disfruta del desafío intelectual de crear cosas y sobrepasar las limitaciones de algo". En contraposición a la divulgada asimilación a la delincuencia, en realidad el Jargon File lo define como:
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The Jargon File // hacker: 1. A person who enjoys exploring the details of programmable systems and how to stretch their capabilities, as opposed to most users, who prefer to learn only the minimum necessary. |
Todo el software era libre, y no tenía sentido imponer limitaciones a su copia o distribución, pues el objetivo era difundir y mejorar los programas, de forma equivalente a cualquier conocimiento científico.
A finales de los años 60, el Pentágono puso los fondos para realizar el germen de Internet: ARPAnet, puesta en marcha por organismos civiles y hackers del MIT. Paralelamente, surgió el sistema operativo (base de todo el software del ordenador) UNIX, que se fue extendiendo por las universidades americanas al distribuirse gratis o a muy bajo precio. Pero su gran crecimiento resultó un caramelo demasiado irresistible para aprovechar, y llego su comercialización a finales de los 70. Las licencias comenzaron a encarecerse y a restringirse, limitando de esta forma el uso y la mejora del sistema operativo. Esto provocó que cada gran empresa (IBM, Sun, HP.) dispusiera de su propia versión de UNIX, en gran medida incompatibles entre sí. Así, la gran mayoría del software ya era propiedad intelectual de alguien. Generalmente los dueños de estas tecnologías por seguridad decidieron bloquear los códigos y prohibir a los programadores hablar con gente externa acerca de ellos y así impedir la fuga de los secretos de sus creaciones.
Es en esta edad oscura para el software donde surge Richar Stallman, un físico de la sección de Inteligencia Artificial del Instituto de Tecnología de Massachussetts (MIT). Stallman recapacita en cuanto a las injusticias que rodean al concepto de software propietario, considerando que no solo no estimula a los usuarios comunes a profundizar sus aprendizajes sobre el desarrollo de software, convirtiéndolos en esclavos de un soporte técnico (caro y deficiente, en el mejor de los casos). Además impide la cooperación entre desarrolladores y se impide la adecuación del software a sus usuarios. Es así que en 1986, cuando le piden firmar un acuerdo de no divulgación decide renunciar, irse del MIT, e iniciar el proyecto GNU publicando su manifiesto. Creó la licencia GPL (General Public License) como mecanismo para proteger el software libre, sustentado sobre el concepto de copyleft.
En sus comienzos, el proyecto GNU se concentró en desarrollar las herramientas necesarias para construir un sistema operativo totalmente libre, como editores y compiladores y en las utilidades básicas para la gestión del sistema. Pero faltaba aún un componente que sería crítico del desarrollo del software libre, y que daría pie a la aparición de Linux en escena: el kernel (núcleo del sistema operativo).
En 1990 un estudiante de la universidad de Helsinki, Linus Torvalds, invita a la comunidad de desarrolladores (a escala mundial, desde los grupos de noticias Usenet) a construir un nuevo sistema operativo completamente libre y desde cero, comenzando por su núcleo. A partir de ese momento y empleando los componentes desarrollados por el proyecto GNU y la Internet como vehículo de comunicación, Linus vio como su proyecto era apoyado por una comunidad de desarrolladores repartida por todo el mundo. Así, se cruzaron los proyectos de Torvalds y Stallman, surgiendo la versión 1.0 de GNU/Linux en 1994. Diez años después, el número de usuarios de este sistema operativo rondaba los 20 millones de personas.
Pero el éxito de Linux ha dado pie a muchas otras grandes iniciativas de software libre. Actualmente el servidor web más utilizado del mundo es el programa libre Apache (frente al Windows NT/2000). El surgimiento de Mozilla-Firefox hace sólo dos años también se está convirtiendo en revolucionario, al haber alcanzado ya el 20% de share frente al gratuito pero cerrado Internet Explorer de Micro$oft.