Para encontrar y analizar al más feroz de los críticos en contra de la Internet democratizadora, hay que retornar, sorprendentemente, a Winner (expuestas algunas de sus ideas al principio). Éste considera, a pesar de que acepta la carga política que posee la tecnología, que Internet no revitalizará la democracia ni sus valores, frente a las creencias más extendidas. En su artículo sobre la revitalización democrática en internet, el autor expone que la red, como una herramienta más del sistema imperante, jugará a su favor, y no sólo no permitirá una mayor democratización en la toma de decisiones, sino que ni siquiera provocará una mayor politización de los ciudadanos.
Compara la red con otros muchos inventos ya asentados que "revitalizarían la democracia", y no lo consiguieron, como la radio y televisión (por la extensión del conocimiento) o los aviones (por la mayor comunicación). Pero los antiguos inventos que comenta fueron comercializados y controlados desde el poder, por lo que sirvieron los intereses de los que querían conservar el statu quo, aunque pudieran haber sido utilizados de otra forma. Es más, superadas quedan las clásicas comparaciones entre la televisión e internet: la primera resulta unidireccional, pasiva y restringida, mientras que la segunda es bidireccional, interactiva y abierta.
Pero para demostrar la nula influencia en la politización de la población, expone numerosos datos sobre elecciones, en los que no se observa una mayor afluencia de voto a pesar de la extensión de Internet. Sin embargo, quizá revitalizar la democracia implique olvidarse de elecciones. La desacreditación de los partidos políticos está cada vez más extendida, debido principalmente a la extensión del bipartidismo y la progresiva similitud entre las posibles opciones políticas, además de que estos reflejan sólo los intereses de la oligarquía dominante. No obstante, otro tipo de politización está surgiendo con gran fuerza, y también esto puede comprobarse fácilmente. El número de ONG's se ha incrementado exponencialmente en los últimos años. La aparición del potente movimiento anti-globalización, que comparte ideales a nivel global, y están en continua comunicación, cooperación y coordinación gracias a las nuevas tecnologías. Formas de activismo, protesta e implicación social fuera de los partidos políticos y de las urnas. que no serían posibles sin el auge de internet.
Winner mantiene que internet no tiene por qué significar más que una evolución de la televisión, un nuevo medio para el entretenimiento pasivo, para buscar sobre "deportes y compras", de la mano de las corporaciones. Pero el auge de los mencionados movimientos, y la gran actividad en la propia internet implican que la gente sí está utilizando la red para mucho más. En los próximos puntos se concretará todo esto un poco más.