El ejemplo más directo de confrontación directa entre distintos programas de mismo uso pero distinto paradigma son, evidentemente, Linux y Windows. Actualmente, Micro$oft teme cada vez en mayor medida un sistema operativo muy joven pero que en los últimos años está creciendo de forma vertiginosa. Con numerosas administraciones gubernamentales (Brasil, Alemania, ...) cambiando sus sistemas a Linux, por su bajo coste y mayor eficiencia. Con grandes corporaciones pasándose al lado del software libre (IBM, Sun, ...) y apoyando a Linux. Con numerosos análisis técnicos otorgando a Linux no sólo una mayor rentabilidad por su precio, sino una superior seguridad y rapidez. A Micro$oft le quedan pocas cartas que esgrimir, como las patentes de software.
Por si fuera poco, el crecimiento del navegador Mozilla/Firefox está siendo espectacular, con únicamente dos años de vida. Su gran flexibilidad, al poder incorporar múltiples modificaciones muy específicas de los usuarios, permiten acomodarlo a las necesidades de cada uno. Así, aunque la última versión del Micro$oft Internet Explorer incluye muchas de sus características, al no ser de código abierto y no poder modificarlo los propios usuarios, todos los analistas dan por seguro su creciente retroceso frente al nuevo "zorro de fuego".
Sin embargo, se puede entender que en el software libre no siempre hay consenso en torno a cuál tecnología utilizar, aun dentro del paradigma abierto. Así, se da la curiosa circunstancia de situaciones estables de competencia de distintos programas libres para un mismo uso. El ejemplo más claro es el de los "entornos de escritorio" (como sería, en el caso cerrado, el entorno visual de Windows), en el que compiten los sistemas GNOME y KDE, cada uno con su conjunto de aplicaciones asociadas, y grandes masas de fanáticos dispuestos a desarrollarlos más y más. Esta situación lleva ya casi 10 años, y sin inclinarse a favor de uno u otro claramente.
![]() |
![]() |
Gnome
|
KDE |